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Plenas

El Ramplamplán de Plenas

Narciso Plou, bailando el Ramplamplán en 1988 y acompañado por Luismi Bajén (dulzaina) y Antonio Pereira (tambor), componentes del grupo de música aragonesa Biella Nuei

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El Cangrejo

Bailando el Cangrejo, después de una partida de birlas en agosto de 1988

San Antón, Carnaval y el Reinau de Plenas

Las primeras fiestas del año se celebraban para san Antón, el 17 de enero y coincidiendo con los antiguos carnavales. Estas fiestas más antiguas que el propio lugar, fueron para muchos las mejores y más esperadas de todas, a pesar que se celebraban en los meses de invierno, en plenos hielos y con grandes nevadas. “Era la mejor” –comentan– “Ya no habrá fiestas como aquéllas”. Bullicios, bailes, disfraces… Todo ello bien organizado, casi a la perfección y con escasos medios.


Antes de la guerra civil en el pueblo existían varias cofradías, tanto de hombres como de mujeres, pero la que se encargaba de organizar la fiesta de los carnavales era la de san Antón. La cofradía de San Antón organizaba la fiesta y remuneraba a los gaiteros. Durante todos los días de esta fiesta, los gaiteros amenizaban el baile que se realizaba en la casa o sede que para este menester tenía arrendada la cofradía.
La fiesta estaba organizada por todo lo alto: música, grandes comilonas para todos cofrades, bailes…, y no hay que olvidar los roscones. Roscones que cocían en el horno municipal y que repartían entre todos los habitantes.


De lo concerniente a lo religioso, el día de san Antón, se hacía misa “tocada” por los gaiteros. Luego se iba a la procesión llevando al santo en “andas” y en la Iglesia se repartía “pan bendito”.
A los machos –caballerías de carga– “se les daba fiesta” y se llevaban al pairón –peirón– acompañados por el cura. Daban tres vueltas alrededor y rezaban un padrenuestro para que les preservase de todo tipo de enfermedades. Cualquier previsión era válida.


Durante los tres a cuatro días de carnavales siempre se hacía un baile-ritual llamado el reinao. En Plenas dicen "echar el reinau".
En el rainao, reinau o fatuedad –como le llamaban en el vecino pueblo de Moyuela–, participaba todo el pueblo y eran necesarios ciertos personajes que burlescamente representaban a los poderes establecidos de la época y se mofaban con  cierta socarronería del rey y la reina.
En muchos pueblos de Aragón se hacían reinaos, pero diferentes al de Plenas, con diferente letra y música, aunque el significado tuviese ciertas similitudes. En carnaval casi todo estaba permitido y de paso se criticaba la explotación y las injusticias de los  señores del lugar.
“El reinau se echaba en la plaza la Iglesia”. Todos tenían que estar presentes, el pueblo, incluidas las autoridades (alcalde, alguacil, juez…) y sobre todo el representante de la Iglesia, el cura-párroco, también llamado familiarmente mosén. Sacaban a la plaza dos o tres bancos de madera de la Iglesia y los colocaban a ambos lados de la puerta. Era obligatorio que “los poderes citados” asistieran en primera línea a todo lo que allí se iba a representar. Del interior de la Iglesia salían los tres personajes: el ray –rey–, la raina –reina– y el ramplamplanero –cierto bufón–.
La pareja iba ataviada con las "mejores ropas del pueblo" y salían muy despacio del interior del recinto religioso. Iban acompañados por el ramplamplanero . El rey vestía traje de pana, chaleco y una enorme capa negra y lucía un enorme sombrero de ala negro. La reina llevaba grandes saas –sayas– negras de vuelo, chambra, corsé, mantilla y mantón. El ramplamplanero portaba un enorme gorro redondo, del cual colgaban cintas y flores de colores, lo que le hacía destacar considerablemente y con una indumentaria parecida a la del rey. Llevaba en sus manos una larga vara con varios ganchos en un extremo, llamado “furrunchón” y se ataban los pañuelos de las mozas que se habían casado en el último año. El vestuario, se guardaba año tras año para este fin.


“El reinao lo echaba un matrimonio”. Era habitual que el rey y la reina fuesen matrimonio en la vida real y sanantoneros –pertenecientes a la cofradía de san Antón–.
Según comentaban, probablemente este baile en tiempos pasados estuviese compuesto por más matrimonios. Algunas informaciones dicen que el ramplamplanero llevaba de acompañante a su esposa y dos matrimonios más.
Los últimos reinaos que se "echaron" antes de 1936 fueron realizadas por los mismos cofrades de san Antón.
“El tío Baque bailó con un sombrero de tres picos”. También se recuerdan matrimonios que representaron el reinao: la tía Juana y el tío Pablo; la tía Donisia y el tío Luis; la tía Pascuala "Tempero" y el tío Melchor Gracia; la tía Fidela y “Colete” y la tía Navala. La tía Tempero, llamada Pascuala, la apodaron así porque fue hallada recién nacida en el portal de una casa en un día lluvioso, con tempero.
El supuesto matrimonio real salía cogido del brazo a la vez que los gaiteros tocaban el reinao al son de la dulzaina y el tamboril. Al finalizar el estribillo que repetían en varias ocasiones, el rey y la reina juntaban sus cabezas, dándose un pequeño coscorrón –como si de una embestida de cuernos se tratara–, manifestando  burla sy mofas hacia los soberanos de la época, como podemos observar en la letra de la melodía.
Dentro de las diferentes versiones que las gentes de Plenas hacen sobre el recorrido del reinao, dicen que normalmente se dirigían hacia la "higuera de la tía Molinera", pero en otras, lo hacían “hasta el carcabo”. El cárcavo era la antigua bóveda arqueada de donde salían las aguas del molino harinero y que prácticamente estaba cercano a la higuera de la tía Molinera.
La melodía se repetía en muchas ocasiones, siendo acompañados los reyes en comitiva por el recorrido que se hacía hasta el lugar citado. Mientras los reyes bailaban, el ramplamplanero o bufón danzaba alrededor de los mismos y daba grandes saltos.
La fiesta se completaba con otro baile llamado el ramplamplán que lo interpretaba el ramplamplanero. Existen variantes de este baile: rapamplán y repamplan. Para “echar” el ramplamplán era necesario un buen danzante, que derrochase agilidad y destreza "que tuviese mucho brío". Recuerdan al tío Baque como uno de los buenos bailadores.
En el centro de la plaza el danzante bailaba al son de la gaita y el tambor llevando en la mano un florido gorro. Los gaiteros tocaban la tonada del baile tres veces; entonces el ramplamplanero lanzaba el gorro por los aires a gran altura y lo recogía con las manos sin que tocase el suelo. En cada ocasión que era bien recogido, la gente gritaba al unísono ¡Bién! Y comenzaba de nuevo para hacerlo tantas veces como fuese necesario.
Finalizados los dos bailes, los gaiteros tocaban jotas que servían de alegría y regocijo de todo los asistentes.
Era tal el arraigo que las gentes de Plenas tenían por el reinao, que la adversa meteorología no impedía su representación. “Aunque estuviese la plaza con medio metro de nieve, había que echarlo”. “Todo el mundo iba con palas pa quitarla y luego se echaba”.


Mª Elisa Sánchez Sanz, comenta del carnaval en la revista Kalathos-1:

“Pero sin duda, la forma más curiosa de celebrar el Carnaval en la Provincia ha sido lo que se conocía con el nombre de señoríos o reinados; muy generalizados en la zona de Plenas, Estercuel y Barrachina y que consistía en la elección de autoridades lúdicas, para diversiones y juegos. Entre los mozos y mozas de las cofradías se nombraban cargos de Rey, Reina, Duque, Duquesa, Conde, Condesa, Mayordomo y Mayordoma (Sacalastodas y Sacalostodos) para los días de Carnestolendas y entraban a la Iglesia con coronas de papel en el sombrero o con plumajes o con disfraces. Se prohibieron hacia 1733. El recuerdo que todavía quedó entre las gentes es el de un baile al que asistía el cura párroco, el alcalde, el alguacil… Cada autoridad representaba a la más alta jurisdicción; el Párroco era la figura del Papa, el Alcalde del Emperador. Inicia el baile el Párroco con la Alcaldesa, el Alcalde con la esposa del Juez, etc., hasta que entraban todas las parejas”.

La tesina de Mª Elisa Sánchez Sanz, cita “las prohibiciones hechas por el obispo Pérez Prado sobe los bailes referidos a Carnaval y otras fiestas; y se refieren a unas órdenes dadas anteriormente a 1724 y no cumplidas por algunos curas”.
Eulogio Soriano Lázaro, de Mezquita de Loscos (Teruel), dice en Heraldo de Aragón el 14-11-81:


“En la época de Felipe V habría ciertos recelos antimonárquicos, ya que, según Rafael Esteban Abad, en 1707 Plenas se quedó sin la asignación monetaria que tenía el alcaide de su castillo”.


No se sabe a ciencia cierta la primera vez que se representó el reinao de Plenas, pero transcribimos el significado de la palabra “chapeo”, que hace Covarrubias en 1611 (pág. 432), y que cita la letra de un antiguo cantar español:


“Quasi capeo a capite, vale sombrero. Es nombre francés, chapeu, un bonnet a couvrir la teste, pileus vel pileum. Chapirón, chaperón, capa con aguadera que se echa cierto modo de capilla sobre la cabeça, para quando llueve. Hay un cantarcillo bailadero antiguo, que dice:

Chapirón de la Reyna
chapirón del Rey,
moças de Toledo.
Ya se parte el Rey,
quedaréis preñadas,
no sabréis de quién.
chapirón, etc.

Y de allí se dixo chapirote, o capirote, vide supra capirote”. (Tesoro de la lengua castellana o española" de Sebastián de Covarrubias, Madrid, 1611)


Metidos en san Antón y el carnaval, citaremos un peculiar personaje que sembraba el pánico entre los más pequeños llamado el jiboso. El jiboso, estrafalario y maltrecho, llevaba una vestimenta compuesta por una horrenda máscara y un saco de arpillera lleno de paja alrededor del cuerpo. Alrededor de la cintura portaba atados 20 ó 30 trucos o campanos produciendo un estruendoso sonido cuando "encorría" a los chicos y chicas. Este personaje "corría que se las pelaba" por el pueblo, intentando asustar a todo vecino que le salía al paso.


Las mozas en carnaval, deberían de tener ciertos cuidados cuando salían de sus casas, ya que los mozos provistos con sacos de harina, pringaban de blanco las caras y cabellos de las damas, por lo que se cubrían la cabeza con un pañuelo.
Como agravio de los mozos a las mozas, durante las frías noches de esta época del año, acostumbraban salir a rondarlas, y en algunas ocasiones, hasta con carros tirados por toros.


Con el chapirón, chapirón, chapirón de la reina, la reina.
Con el chapirón, chapirón, chapirón del rey.
¡Bién!
La reina está preñada, preñada
y el rey no sabe de quién.
¡Bién!
Unos dicen que es de toro, de toro
y otros dicen que es de buey.
¡Bién!
¡Vamos! –pregunta uno–.
¡Hasta dónde! –contestan todos–.
¡Hasta la higuera de la tía molinera!

El cantautor castellano Joaquín Díaz, lo interpreta en una melodía llamada "Chapirón de la Reina":

Chapirón de la Reina,
chapirón del rey.
Mozas de Toledo,
ya se parte el Rey,
quedaréis preñadas,
no sabréis de quién.
Mozas de ciudade
guardaros de él,
que aún ni en moneda
podréisle tener.
En tanto que entre,
poneros en pie,
mas otros primores
no habréis de poner.

 

Venancio Bailo (rey), Felicitas ¿? (reina), Narciso Plou (ramplamplanero) y Luismi Bajén (dulzaina) y Antonio Pereira (tambor), componentes del grupo de música popular aragonesa Biella Nuei, en agosto de 1988

Los gaiteros de Plenas en las fiestas de la Magdalena de Zaragoza (y3)

Los gaiteros de Plenas en las fiestas de la Magdalena de Zaragoza (y3)

Los gaiteros de Plenas en las fiestas de la Magdalena de Zaragoza (2)

Los gaiteros de Plenas en las fiestas de la Magdalena de Zaragoza (2)

Los gaiteros de Plenas en las fiestas de la Magdalena de Zaragoza (1)

Los gaiteros de Plenas en las fiestas de la Magdalena de Zaragoza (1)

Benito Luño (dulzaina) y su hermano Marcelino (caja) fueron los últimos gaiteros que hubo en Plenas. Los recortes de periódico dan fe de su actuación en el barrio de La Magdalena de Zaragoza. Fuente: La Voz de Aragón, 14 y 15 de agosto de 1929

Carraclas o bailarinas

Carraclas o bailarinas

Se fabrican de un cardo seco que en algunos lugares se llama "Cardencho". Se eliminan los pinchos con una piedra, se corta y se monta. Al frotar con ambas manos, se produce un sonido parecido al de las carraclas. También se les llaman "bailarinas". Fuente: I. Navarro

Trompas de calabacera

Trompas de calabacera

Con las hojas de la calabacera los zagales hacían trompas. Se pela y en el extremo estrecho se hace un pequeño corte longitudinal a modo de lengueta. Se introduce en la boca y al soplar fuerte, se produce una vibración que emite un sonido semejante al emitido por un cuerno. Fuente: I. Navarro

Joaquín Gracia, antiguo pastor de Plenas

Joaquín Gracia, antiguo pastor de Plenas

En la foto con su "aterico" –como él decía– cargado de leña. Fue un buen pastor y excelente persona. Llegó a tocar el "pito" de caña. Fuente: I. Navarro

Manuela Sancho y el Centenario de los Sitios de Zaragoza (y3)

Manuela Sancho y el Centenario de los Sitios de Zaragoza (y3)

Fuente: El Imparcial, martes, 16 de junio de 1908

Manuela Sancho y el Centenario de los Sitios de Zaragoza (2)

Manuela Sancho y el Centenario de los Sitios de Zaragoza (2)

Fuente: El Imparcial, martes, 16 de junio de 1908

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Manuela Sancho y el Centenario de los Sitios de Zaragoza (1)

Manuela Sancho y el Centenario de los Sitios de Zaragoza (1)

Fuente: El Imparcial, martes, 16 de junio de 1908

Paquito Villanueva

Paquito Villanueva

Postal dedicada de Paquito Villanueva. Fuente: Pedro Navarro

Familia plenera de principios del siglo XX

Familia plenera de principios del siglo XX

1. Arriba, fumando un puro: Miguel (era cojo). Padre de María Manuela, la madre de Demetrio Bonafonte.
2. En medio de la foto. Los padres de Demetrio.
        -Padre: Pedro
        -Madre: María Manuela (María en los archivos)
3. Izquierda de la foto:
        -Delante: Isidra
        -Detrás: Presentación.
4. Detrás de los padres, al lado del abuelo cojo: Martín y Timotea.
5. En primera fila:
    -Delante del padre:
        -Emeteria a la izquierda de la foto y Demetrio
    -En brazos: Miguel
    -A la derecha del todo de la foto: Serapio

Fuente: Servando del Río. Datos: Demetrio Bonafonte

Benito Pujala, gaitero de El Villar de los Navarros

Benito Pujala, gaitero de El Villar de los Navarros

Benito tocó en Plenas en muchas ocasiones. Tenía admiración por Benito Luño, gaitero de Plenas: tocaba muy bien y se oía por buena parte del término –comentaba–. Fuente: I. Navarro

Información sobre toreros heridos

Información sobre toreros heridos

Francisco Villanueva mejora de sus heridas. Fuente: ABC, martes, 6 de octubre de 1953

Paquito Villanueva triunfa en su presentación

Paquito Villanueva triunfa en su presentación

Fuente: ABC, martes, 25 de mayo de 1953

Paquito Villanueva en Valencia

Paquito Villanueva en Valencia

Fuente: ABC, martes, 3 de mayo de 1955

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Asalto al tren de Utrillas

Asalto al tren de Utrillas

Fuente: La Vanguardia, miércoles, 3 de febrero de 1932

Benito Bailo, de oficio sastre

Benito Bailo, de oficio sastre

Fuente: La Vaguardia, martes, 5 de julio de 1921

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